Regalar máquinas de algodón de azúcar

Todos hemos ido alguna vez a una feria y nos hemos sentido tentados a llevarnos por un tiempo a la señora que hace el algodón de azúcar. Esta golosina tan apetitosa no conoce fronteras y hace las delicias tanto de los más pequeños como de los más mayores. Además, la tenemos asociada con grandes tardes de diversión en las ferias populares de los pueblos.

¿Y si te dijese que ahora es posible comprar una máquina para hacer algodón de azúcar, y tenerla guardada en casa para utilizarla en todas las ocasiones especiales que se te antoje? Pues sin, has leído bien. Existen multitud de marcas que han puesto en el mercado estos artilugios fantásticos con diseños verdaderamente retro, que además de tener una utilidad culinaria son muy decorativas.

regalar máquinas de algodón de azúcar

Lo mejor, es que no son excesivamente caras y podemos plantearnos regalársela a algún amigo, y de paso autoinvitarnos a comer un poco. En mi opinión, es el regalo perfecto tanto para mayores como para niños, ya que a todo el mundo le gusta e incluso pueden ser interesantes para hacer alguna actividad en familia.

Te preguntarás entonces qué hace falta, además de la máquina, para hacer algodón de azúcar. Pues bien, no necesitas comprar necesariamente ningún azúcar especial ni ningún ingrediente difícil de encontrar. Todo lo que necesitas es azúcar blanco del que se usa para el café, y un par de palos de madera de los que se utilizan para hacer pinchos de carne, aunque también hay azúcar de colores.

máquina de algodón de azúcar

Además, en el mercado puedes encontrar diferentes tipos de azúcar de colores con sabores especiales como limón, fresa ácida, cola etc. Lo mejor de todo es que hay algunos modelos para los que no necesitas necesariamente emplear azúcar, sino que puedes utilizar un caramelo estándar para fabricar tu propio algodón de azúcar con el sabor a ese caramelo. Esto multiplica las posibilidades enormemente, imagínate los sabores increíbles que puedes conseguir como fresas con nata, miel o sandía.

El único inconveniente que le veo a estas máquinas, es que pueden ser un poco difíciles de limpiar, no porque desmontarlas sea un lio ni nada similar, sino porque el azúcar es muy pegajoso y a veces hay que frotar.

Si tienes algún amigo al que le haga falta endulzarse o quieres regalarte algo especial para hacer en casa con tus hijos, acercate a alguna gran superficie comercial y pregunta por las máquinas de algodón de azúcar, no te dejarán indiferente.

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